Fuente: (El Mundo)
El problema que tiene el agua con mal sabor no solo afecta a varios distritos de Madrid.
Vecinos de por lo menos 7 pueblos de la sierra han llamado en estos últimos días para hacer su queja del hedor que desprende el agua que sale de sus grifos.
En Madrid capital ya hay muchas reclamaciones de los barrios de Chamartín, Chamberí, Salamanca y Retiro. En la Sierra llegaron protestas de Galapagar, Las Rozas, Torrelodones, Villalba, Hoyo de Manzanares, Moralzarzal y Colmenarejo. Este último municipio llegó incluso a emitir un bando para tranquilizar a sus más de 7.000 vecinos.
El Canal de Isabel II, que es dependiente de la Comunidad de Madrid, recibió ayer un 70 % menos de quejas, e insiste en que el agua sigue siendo salubre y mantiene que este problema afecta solo a puntos en concreto y no a todas las poblaciones o distritos.
La subdirectora de Calidad de Aguas del Canal de Isabel II Carmen Gordo, reiteró que cumple con los requisitos que exige la normativa y que el agua se puede beber. El mayor problema es el olor, que ya está remitiendo, pero el agua es apta para su consumo y hemos pasado de recibir 2.000 llamadas con avisos a tan solo 200.
Sin embargo, la mayoría de los consumidores no se fían y siguen bebiendo durante estos días agua mineral. Hay personas que dicen asegurar que, tras beber agua del grifo el lunes, han sufrido problemas de estómago. «Vivo en la calle de O’Donnell 10 y el lunes bebí al menos cinco vasos de agua y pasada la hora comencé a sentirme mal», señala Ricardo Martín.
«No vamos a beber agua del grifo», así de tajante se expresaba José Antonio García, un vecino de la localidad de Collado de Villalba. «El agua del grifo huele como a moho o a una habitación que lleva mucho tiempo cerrada», dice.
«Ahora bebemos el agua de botella e incluso la comida también la cocinamos con agua mineral», relataba García. «Aunque el agua no suponga un peligro para nuestra salud, su sabor no es agradable», agregó.
El problema del mal sabor y olor del agua se debe principalmente al tratamiento que realiza el Canal de Isabel II, la empresa pública que se encarga de la gestión de agua de la Comunidad de Madrid, para eliminar unas algas que salieron del embalse de Santillana.
El motivo de que tan diversos puntos de la región se vean afectados es que el agua suministrada en sus viviendas procede de las mismas estaciones de tratamiento de agua, en este caso de la planta de Santillana que se encuentra junto al embalse.
Según Carmen Gordo, el abastecimiento dentro de la región se realiza por medio de grandes depósitos de agua.
En la actualidad, el Canal cuenta con 22 depósitos reguladores grandes y 240 de tamaño menor.
Desde dichos depósitos se abastece de agua a las viviendas por medio de tuberías generales.
En Villalba, otro vecino se quejaba de que el mal olor, algunos días, se notaba hasta cuando tomas una ducha.
Javier, también vecino de Villalba y dueño de un negocio hostelero, afirmaba: «Yo lo noto mucho cuando estoy sacando las cosas del lavavajillas; viene un olor como a moho».
En Galapagar, un grupo de ecologistas de la localidad denuncia el mal estado del agua «desde finales del mes de julio». El grupo destacaba sobre todo el olor a cieno, o a desinfectantes del agua que se nota incluso en el baño.
Algún que otro vecino de Collado de Villalba se encontraba indignado: «Es que es un problema que llevamos arrastrando desde finales de mes», comentaba. «Nosotros volvimos a finales de mes de vacaciones, y nos dimos cuenta de que el agua del grifo tenía un olor raro», relataba otro.
Incluso, pensábamos que venía de nuestras tuberías, pero hablamos con el administrador y nos enteramos de que también les estaba ocurriendo a otros vecinos. «Mis padres que viven en este pueblo también me han estado comentando de la mala calidad del agua», agregó el mismo residente. «El administrador de nuestra casa se puso en contacto con el Canal y no nos dijeron nada de lo de las algas», explicaba. «Ellos le contestaron que revisarían las conducciones para detectar de dónde podía venir el problema», señaló.
La intensidad del sabor y del olor varían según los días. «Hay veces que el sabor y el olor son incluso más fuertes», agregaba este vecino.
Anoche Colmenarejo era el único municipio de los afectados en la Sierra que había emitido un bando en su página web para explicar a sus vecinos que esta situación no suponía ningún riesgo para la salud. En el mismo texto se detallaba el origen del problema en el tratamiento de choque contra las algas del embalse de Santillana.
Por su parte, explicaron desde el Canal de Isabel II que el problema del agua «estaba remitiendo». De hecho, ya no sale agua de la estación de tratamiento del embalse de Santillana. «El problema terminará en cuanto se agote el agua que ya está en las cañerías y depósitos», indicaron en la empresa pública. Entonces, el agua de los depósitos se suministrará a través de otra estación.







Vivo en Moralzarzal. Desde enero del 2025 tengo problemas por la calidad del agua. No se nota en un vaso de agua, pero se nota en la ducha y sobre todo en el spa que tengo. Es un spa de 4000 litros, situado en una sala cerrada, y se mantiene todo el año a 36 grados. Este verano he tenido que cambiar el agua 4 veces, por salir muy marrón y con un olor que impedía respirar. He realizado varias quejas al Canal Isabel II y tengo numerosos emails enviados. También he podido hablar con ellos vía telefónica. En el municipio están cambiando las tuberías. Al final me dijeron que esto se debía a que el ramal de mi casa muere allí mismo y que han vaciado y limpiado esa zona y que el agua está perfecta. Les pregunto por el olor tan fuerte a química que impide respirar y no me contestan. Dicen que se lo han pasado esa consulta a los técnicos, pero siguen sin contestar. En total son 16 metros cúbicos utilizados y la inseguridad de no saber qué producto químico han metido.
Como he dicho, guardo todos los correos electrónicos de este asunto.
Agua marrón con mal olor: causas y qué hacer
El agua marrón o con mal olor puede deberse a varias causas, desde la acumulación de sedimentos en las tuberías hasta problemas en el calentador de agua o presencia de gases como el sulfuro de hidrógeno. Identificar el origen es fundamental antes de consumirla.
Posibles causas
Sedimentos y óxido:
Es la causa más frecuente. Las reparaciones en la red pública o el desgaste de tuberías antiguas pueden liberar sedimentos y óxido, dando un color marrón al agua.
Manganeso:
Este mineral, común en aguas de pozo, puede generar una coloración marrón, especialmente en el agua caliente, y producir un sabor metálico o amargo.
Calentador de agua:
Si el problema se presenta solo en el agua caliente, podría deberse a sedimentos o corrosión dentro del calentador.
Sulfuro de hidrógeno:
Un olor a “huevo podrido” puede indicar la presencia de este gas. Aunque no siempre es peligroso, podría señalar contaminación y debe ser revisado por un profesional.
Qué hacer
No consuma el agua: Evite beber, cocinar o bañarse con ella hasta que se determine la causa y se confirme su seguridad.
Deje correr el agua: Abra los grifos durante unos minutos para limpiar posibles sedimentos del sistema.
Evite usar electrodomésticos: No utilice lavadora ni lavavajillas hasta que el agua salga completamente clara.
Si el Canal Isabel II sigue sin contestar puede contactar con un fontanero cualificado para que realice una inspección y solución adecuada.
Tomar precauciones y actuar a tiempo puede evitar daños a la salud y al sistema doméstico de agua.