Adiós definitivo al problema de algunos veranos, con el agua que huele o sabe mal cuando el pantano está bajo mínimos. También al peligro de superar el nivel de trihalometanos, ese compuesto orgánico nocivo para la salud.
Adiós definitivo al problema de algunos veranos, con el agua que huele o sabe mal cuando el pantano está bajo mínimos. También al peligro de superar el nivel de trihalometanos, ese compuesto orgánico nocivo para la salud.